Cómo elijo mi vestido de novia

Toda novia sueña con el vestido que lucirá en ese gran día, pero debes tener en cuenta algunos detalles para tan importante elección.

Los vestidos de novia, pueden variar bastante en función del “tipo de boda” a celebrar. Por ejemplo, en las bodas religiosas los vestidos suelen ser más ceremoniosos y en las civiles los trajes más de fiesta.

Aunque nuestros gustos no siempre son los mismos, una de las mejores maneras de elegir nuestro vestido es revisando catálogos y revistas para hacernos una idea del estilo que queremos.

Al final, vas a tener que decidirte por un único diseño. Si ya sabes de antemano cual es el color, el largo, la silueta, y estilo general que quieres, probablemente todo el proceso de la consulta y selección te resulte mucho más fácil y placentero, ya que existen demasiados modelos para elegir y puede resultar un poco frustrante… pero tú tranquila!!!. Te aconsejamos tener a mano recortes de ejemplos para mostrarle a la modista tus ideas y gustos. Con una idea principal, ya podemos poner manos a la obra y debemos empezar a buscar algo.

Ya con la idea seleccionada en nuestra cabeza, entramos en un punto fundamental: nuestro presupuesto. Hay muchas opciones preciosas, pero a veces el tema del dinero puede ser lo que nos impida tenerlo. Acto seguido debemos descartar todos aquellos que no estén a nuestro alcance. monetario. Ya tenemos muy cerca la elección final!!!. Luego acudimos a un establecimiento especializado y con los consejos de los profesionales ya podemos encargar el vestido deseado, con todos los detalles perfectamente definidos entre nosotras y el profesional.

Cubiertos estos puntos, vamos con algunos consejos sobre el diseño de nuestro vestido de novia:

· Si la novia es bajita, se deben evitar hombros anchos, sin cortes drásticos que acentuarían la baja estatura. Faldas sencillas, escotes marcados y talle bajo, estilizan mucho más la figura.

· Si la novia es alta, se puede permitir trajes estrechos y ornamentado que marcan y realzan mucho la figura.

· Si la novia es gordita, se deben utilizar telas sencillas, faldas de vuelo ligero, con tejidos lisos, evitando, en la medida de lo posible, encajes, drapeados y acolchados.

· Si la novia es delgadita, podemos utilizar telas de blonda, drapeados y detalles que den volumen al vestido.

Dentro de estos consejos, hay que tener claro que se busca un vestido de novia elegante y cómodo para la novia (recuerda el baile..!!!), pero en conjunto, si es posible, con las características físicas de la novia.

Algunos consejos adicionales que debes tomar en cuenta: Antes de empezar a mirar vestidos, tenemos que saber la fecha del gran evento. La fecha es importante, ya que la estación del año puede hacernos reconsiderar sobre ese hermoso vestido que teníamos en mente, pero que tal vez es poco apropiado por limitaciones del clima. Para el invierno por ejemplo, se suelen utilizar mangas largas, pocos escotes, telas fuertes, que abrigan un poco y espaldas mas cerradas. Para el verano se utilizan telas más “frescas” como el algodón y el lino, mangas cortas o vestidos sin mangas, escotes más amplios y espaldas más abiertas.

Al igual que la fecha, la hora también es muy importante y debemos tomar en cuenta si la ceremonia será de día o de noche. Las bodas por la noche suelen ser más formales en su vestuario. Para la noche, se utilizan generalmente telas más brillantes, como satén, raso y seda, brocados, pedrería y adornos de perlas. Para el día se utilizan telas más sencillas (lino, algodón …) y pocos detalles brillantes. Son vestidos más lisos y pueden ser incluso, más cortos. Los zapatos siempre altos o de medio tacón, de corte clásico (cuidado con la altura del novio). Respecto de la cola y el velo, la decisión debe ir acorde con el vestido.

Un punto importantísimo que solemos olvidar son los zapatos. Creo que conseguir zapatos para acompañar nuestro vestido puede ser tan complicado como elegir el vestido en sí, así que cuando mires vestidos en revistas o publicaciones, mira bien los zapatos!

Recuerda destinar una parte de tu presupuesto a los accesorios y los zapatos antes de que sea demasiado tarde.

El velo, puede ser en tul o en organza, sujetado por una pequeña diadema, o enganchado al recogido del cabello por una peineta.

El peinado puede ser un tocado simple, adornado o se puede optar por un peinado alto, con detalles de flores o pedrería.

Los guantes son opcionales, y suelen llevarse de “rejilla” o de seda, generalmente cortos. Los guantes largos son para vestidos sin mangas de “corte imperio”. Las joyas muy pocas, muy sencillas y muy discretas (las mejores más clásicas y elegantes son las perlas y los diamantes, aunque existen gran variedad de elegantes diseños en otras piedras).

El bouquet aunque no es una prenda en si del vestuario, es una pieza fundamental en la celebración. Hay cientos de variantes en cuanto a forma y composición del mismo. Los diseños más clásicos son los hechos con lirios, camelias y gardenias. Aunque se incorporan cada día nuevas variedades. La forma más clásica, es el ramo corto y redondo. Debido a la gran variedad existente en el mercado, lo mejor es acudir a un florista profesional que nos aconseje tomado en consideración el clima, la hora, el vestido…

Un consejo de adicional, si no estas acostumbrada o no soportas los tacos en los bailes, y eres de aquellas que sueles terminar sin ellos al final de las fiestas, debes pensar en que vas a bailar mucho. Por eso te recomendamos, en la medida de lo posible, contar con un par de zapatillas totalmente blancas con la plataforma suficientemente alta como para no pisar ni maltratar tu vestido.

Debes buscar la oportunidad perfecta para entrar y cambiarte esos tacos y te sentirás como nueva.

Disfruta ese gran día !!!

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