El calzado perfecto para la novia

Entre los accesorios a los cuales no siempre les prestamos la suficiente atención dentro de nuestro ajuar de novias están los zapatos, usualmente todo gira alrededor del vestido, el velo y el bouquet dejando de lado la elección del calzado.

Sin embargo, es muy importante prestarle la debida atención a este tema, ya que ese día la novia estará llena de actividades y con tanto ajetreo lo más seguro es que termine con pies hinchados y cansados. Pero no hay porque preocuparse si se toman ciertas precauciones a tiempo.

Ya sabemos que más vale prevenir que lamentar, y para un día tan importante como nuestra boda es mejor tener accesorios de más que al final no usemos y no llorar a ultima hora porque nos olvidamos de algún detalle.

Entre los accesorios “extra” podemos incluir un par de sandalias cómodas o unas zapatillas con plataforma para cuando la fiesta está en su máximo apogeo y la novia simplemente no pare de bailar…

Claro, que para la ceremonia y el inicio de la recepción la novia deberá lucir un par de zapatos especialmente seleccionados para combinar su vestido lo que causará una fabulosa impresión, como regla general si tu vestido es de satín, tiene pedrería o se ve “brilloso” busca zapatos en satín.

Si tu vestido es de seda, chifón o se ve “mate” busca zapatos en crepe. En cuanto al color, no esperes que el color sea exactamente igual al del vestido. Sin embargo, busca un color que se parezca, y después de todo colores como el blanco o el perla se adaptan muy bien a cualquier luz. También puedes usar zapatos de algún color especial que rompan con el color y sean parte protagónica de tu atuendo!!!.

Aquí te damos unos consejitos para tener en cuenta…

Moldea tus zapatos: Unos días antes de la boda ponte tus zapatos para andar en la casa, así los irás moldeando a tu forma de piel.

Usa plantillas: De ser necesario usa unas platillas pues evitan que el pie se mueva de un lado a otro del zapato y hacen más suave la pisada.

Tacón: Si no acostumbras a usar zapatos muy altos, el día de tu boda no es el momento para experimentarlo, en todo caso si quisieras usarlos el día de tu boda es buena idea empezar a practicar con tiempo cómo caminar, no querrás caminar extraño o peor aún: doblarte un tobillo o caerte.

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